sábado, 28 de agosto de 2010

Viaje a Alemania (Heidelberg I)












19 de julio Heidelberg

"Heidelberg está en el valle del Neckar, el nombre viene de una palabra celta que quiere decir aguas bravas, en este estado de Baden Wurtemberg está la Selva negra entre Karlsruhe y Friburgo, que es la ciudad más soleada de Alemania, donde están la mayoría de las centrales eólicas y solares.

Llegando a la ciudad veo campos de cereal y remolacha, mientras vamos llegando nos cuenta Cristina que los Estados no tienen las vacaciones escolares en el mismo periodo, son seis semanas pero los estados del norte son los primeros en tenerlas, luego los del centro y después los del sur, lo hacen para evitar problemas de caos y para no dejar de producir. Todos los escolares tienen seis semanas de vacaciones en verano, cuando la temperatura sobrepasa los 30ºC no tienen colegio, pero si está por debajo de 10 bajo cero sí van, están preparados para el frío pero no para el calor.

Heidelberg es preciosa, muy verde, el Neckar la divide en dos, la ciudad antigua a un lado y al otro una zona residencial, con un bosque en el que hay un paseo sobre el río entre árboles con vistas extraordinarias y le llaman el camino de los filósofos, en esa orilla hay mucha gente tumbada en el césped al sol y bastantes barcos, canoas y botes.

Vamos a comer a un restaurante del centro histórico y allí nos encontramos con Marcela, la guía local, es peruana, lleva muchos años aquí y realmente es una guía cinco estrellas.

Lo primero que nos enseña es la iglesia de los jesuitas, a quienes les dieron un terreno enorme en el XVIII, pero cuando la capital del Palatinado cambió a Manheim se trasladaron allí, esta parroquia se llama del Espíritu Santo, en la fachada de piedra roja están San Francisco Javier y San Ignacio de Loyola,  y tiene un remate de alerones como la de Vignola de Roma, el interior es muy sencillo, nave única con pilares, capiteles corintios policromados en verde y dorado y un entablamento tipo Palladio, bóveda de lunetos y esculturas doradas, el coro en los pies."

Texto: Ximena Prieto

viernes, 27 de agosto de 2010

Viaje a Alemania (Paseo en barco por el Rhin)

















Fotos: Miguel Roa
Texto: Ximena Prieto

19 de julio de 2010 Paseo en barco por el Rhin

"Franckfurt está en el Estado Federal de Hessen, que es el centro de Alemania, uno de los estados más ricos. Esta mañana salimos en autobús para hacer un crucero por el Rhin, pasamos por la Messe, que es el centro internacional de ferias, entre ellas celebran la del libro, incluso hay un edificio que tiene forma de lápiz y así le llaman. Vamos hacia el estado de Renania-Palatinado y por la tarde entraremos en el de Baden-Württemberg. Por la ventanilla se ven campos de cultivo, frutales y algo de cereal, al fondo colinas muy suaves y pueblecitos de tejas rojas muy inclinadas, mucho bosque de cuando en cuando de robles, y abedules. En Alemania hay tres zonas desde el punto  de vista geográfico: el norte que es una llanura, el centro, llanura con montañas suaves y bosques y el sur con los Alpes bávaros.


Pasamos por Wiesbaden, capital del estado de Hessen, a la izquierda Maguncia (Meinz). Wiesbaden es la ciudad de los ricos, uno de cada 275 habitantes es millonario, aquí se unen el río Mein con el Rhein (Rhin), es un área metropolitana que incluye a Franckfurt también, de vez en cuando hay granjas y también zonas industriales.


Ahora entramos en la región del vino, región del Rhein, es decir Renania, viñedos en las colinas, en las laderas y en las partes altas bosque, como vemos Hessen es un estado al mismo tiempo agrícola y verde y por otra industrial.


Llegamos a Rudesheim um Rhein y cogemos el barco para dar un paseo de casi dos horas por el tramo más bonito del Rhin. Aquí en Rudesheim, en medio del río hay varias islas y playas pequeñas. Enfrente veo una iglesia con el típico campanario puntiagudo y en la misma margen una torre de castillo, las orillas son muy boscosas, pero de colinas bajas con algunos prados. El recorrido va más o menos de Bingen a Koblenz, que es lo que se llama el Rhin romántico, exactamente desembarcaremos en Sant Goar. Bingen tiene un castillo que en su origen era un castro romano, Bingium. Pasan gabarras con alquitrán para carreteras, en la margen derecha del río  vertientes con viñedos, las parcelas separadas por muros de piedra, en la parte superior un monumento del XIX, época de la unificación con una escultura gigantesca que representa a Germania y simboliza la unión de Alemania. La torre de los ratones tiene una historia medieval de un obispo malo y al lado están las ruinas del castillo.


Nos adentramos en una zona con mayor pendiente, de pizarras y mucho bosque, pasamos delante de un castillo fortaleza del siglo X, reconstruido en el XIX y un pequeño pueblo con un hotel llamado Kronen que es el más antiguo de Alemania, balcones de madera, buhardillas y torres, el palacio Eichsenstein, medieval y reconstruido también, otro castillo de principios del XI que Federico Guillermo de Prusia lo mandó reconstruir. Vuelven los viñedos en las vertientes, siguen los castillos y las fortalezas y los pueblecitos, aquí cambian los tejados, son todos de pizarra con sus buhardillas. Una ciudad de origen romano Bachabach, con un castillo medieval, vamos por el enésimo castillo-fortaleza, construido por Luis de Baviera en 1325, estos castillos obligaban a pagar peaje por transportar mercancías por el río, como el caso de la ciudad de Kaub, esta ciudad estuvo implicada en la guerra franco prusiana. Todos estos pueblos son lineales, se desarrollaron a lo largo del río, Kaub es particularmente bonito, con sus viñedos escalando la colina y sus casas abuhardilladas, siempre es lo mismo, la margen derecha es la de los viñedos y la izquierda es la de los bosques. Veo una torre románica con arcos ciegos y tejado a cuatro aguas, la piedra de construcción es cuarcita, de un tono oscuro.


Pasan muchas gabarras holandesas de carga, pasamos al lado de hoteles que son castillos reconstruidos en el XIX, Oberwiessel es un pueblo de fundación romana, quedan murallas y torres de defensa.
Estamos en el kilómetro 552 del Rhin, que va desde el lago Constanza hasta el mar del Norte, de aquí a la desembocadura hay el doble de kilómetros. A la derecha vemos una casa que tiene un letrero que dice “Casa de Lorelei”, la sirena del Rhin y a continuación un peñasco de 133 metros que también se llama la roca de Lorelei, aquí es donde la sirena encantaba a los marineros con su voz y los hacía zozobrar, es aquí donde el río tiene la máxima profundidad, unos 25 metros y unos 15 minutos después llegamos a Sant Goar, que es donde desembarcamos.


Cogemos el bus y nos metemos en el estado de Baden Wurtemberg, es una gran zona industrial, vemos la fábrica de BASF, la de Bosch, la Audi y la Mercedes, la capital es Sttutgart, pasamos también por Manheim, ciudad muy importante junto con Heidelberg, que es a donde vamos.


En las autopistas no hay límite de velocidad para los turismos, salvo si hay una señal que te lo indique, los autobuses si tienen  límite, no pueden pasar de 100, por mi derecha pasan coches a más de 200 seguro, que se van a incorporar a la autopista, es bestial."

miércoles, 25 de agosto de 2010

Viaje a Alemania (llegada a Francfurt)





















Fotografías: Miguel Roa
Texto: Ximena Prieto:

18 de Julio 2010 Franckfurt

"Empezamos con un madrugón criminal a las 4,30. Sin haber dormido apenas nos vamos al aeropuerto de Jerez, nos lleva Pedro, llegamos a Madrid a buena hora y después de unas cuatro horas embarcamos para Franckfurt a donde llegamos a las dos y media de la tarde.

Nos recogen en el aeropuerto, que es gigantesco, un chofer impecablemente vestido de negro nos espera y lo primero que hace es felicitarnos por el mundial de fútbol, todo un detalle, y nos lleva hacia un Mercedes negro tapizado en cuero, nos abre la puerta y después de veinte minutos llegamos al hotel, está en el centro, cerca de la estación. Se llama Le Meridien, cinco estrellas, es un edificio histórico muy bonito, de estilo modernista y está en una plaza arbolada.

Dentro nos saluda Cristina, que nos está esperando y va a ser nuestra guía durante todo el circuito. 
Salimos un rato antes de cenar, la cena será en el hotel a las 8,30. Siguiendo las indicaciones de Cristina, vemos todo lo que hay que ver: rascacielos del centro financiero, el Euro gordo, el parque, la catedral, San Pablo, las casas del ayuntamiento que son típicas, todas reconstruidas, pero que hacen un conjunto muy bonito con sus entramados de madera y los tejados puntiagudos. Aquí es donde hemos visto por primera vez una especie de barreras sobre los aleros, son para que la nieve acumulada no caiga sobre la gente, sobre todo cuando se hiela. En la plaza vemos una especie de autobús que lleva pedales de bicicleta, un conductor que dirige y dos bancos paralelos donde pedalean seis por cada lado, en el centro hay una mesa con cerveza.

Estamos ahora en el paseo del río, entre dos puentes, en la orilla de enfrente hay un parque con muchos niños. Es verdad que aquí los parques son bonitos, y hay muchos, pasamos por delante de la estatua de Goethe y Shiller, todo muy verde y arbolado. Pasan barcos por el río Mein. Esta ciudad significa “el vado de los francos”, tiene un aire a todas las capitales centroeuropeas. Lo sorprendente es el tiempo, está completamente despejado y hace calor, la gente está tumbada en todas las zonas de césped, noto que están siempre comiendo y bebiendo y las bicicletas son una pesadilla.

Volvemos al hotel para cenar y nos ponen una sopa y un codillo, que por supuesto nos sobra a todos, de postre un típico afpel strudel. Conocemos al resto de integrantes del circuito, en total somos 12 contando a la guía, un matrimonio y su hija de Madrid, una madre y su hija de Madrid, dos hermanas de San Fernando pero viviendo en Sevilla, un matrimonio de Barcelona y nosotros. Parece que va a ser agradable."

jueves, 29 de julio de 2010

Viaje a Alemania

Dentro de unos días empezaré a publicar las fotografías de este viaje en orden cronológico y acompañadas en la mayoría de los casos del relato de Ximena, ahora quiero poner algunas que a mi me han gustado y que son un pequeño popurrí de nuestro viaje.


Bicicletas de neón de una fuente en la plaza Potsdamer de Berlín vistas a través de los cristales del autobús mojados por la lluvia, para que os hagáis una idea más exacta pongo a continuación una fotografía "más normal" del mismo sitio:




Dos detalles arquitectónicos de la Iglesia de los jesuitas de la ciudad de Heidelberg.


El Banco central europeo en la ciudad alemana de Frankfurt.


Casas del barrio holandés de la ciudad de Potsdam, cercana a Berlín.


Detalle de un imán para frigorífico que alude a la paradoja de los dos Berlines, donde acababa Berlín empezaba el otro Berlín. Los colores coinciden con los de la bandera alemana: rojo, amarillo y negro.


Berlín (y toda Alemania) está llena de bicicletas, si no tienes mucho cuidado con los innumerables y omnipresentes carriles bici, te verás atropellado por una de ellas. ¿Y qué mejor forma que fotografiar el Reischstag que a través de los radios de una bicicleta.


Una vista de una de las preciosas casas de la ciudad de Rotemburgo, aquí debajo os dejo otra foto de la misma ciudad con uno de sus impresionantes letreros:



Esta foto sólo me suscita una pregunta: ¿Dónde c... se para o se aparca?


Contraste de una escultura clásica y de una recreación del color que pudieron tener éstas según una exposición del Museo de Pérgamo de Berlín.


Precioso juego de claroscuros en esta escultura de los jardines de uno de los palacios de Potsdam.


No olvidemos hoy las innumerables flores de las calles alemana y pongamos ésta de ejemplo.


Una toma abstracta de la techumbre iluminada de la plaza de Sony en Berlín, no os la perdáis.


Imagen tomada en el monumento en memoria de los judíos asesinados de Europa, lugar imprescindible para cruzar en la ciudad berlinesa mientras se reflexiona.


Y me despido hoy con dos fotografías de ventanas, ésta primera que asemeja el ojo de la casa que nos observa y la última dedicada a una preciosa filigrana que encontramos en Rotemburgo:


Continuará.....