jueves, 5 de marzo de 2020

Tenerife (VI) Anaga



24-01-2020 Anaga

Hoy hacemos la península de Anaga que está en el noreste de la isla y que fundamentalmente es el macizo o Montaña de Anaga un lugar de bosque de  laurisilva canaria muy especial y propio de esta zona del mundo que es la región macaronésica. Cuando empiezas a subir al macizo las nubes y la niebla te invaden y te introducen en otro mundo. Por el camino nos paramos en el  mirador del Carmen, en el de Pico del Inglés y en el del centro de interpretación, en este último lugar se pueden tomar varias rutas dentro ya del bosque de laurisilva para hacerlas a pie, bajo la humedad y la sombra con los rayos del sol que se filtran entre los árboles y un silencio total.

La península de Anaga es una protuberancia alargada que tiene la isla en el NE, la montaña de Anaga es muy antigua y la erosión ha modelado barrancos y entre los barrancos diques, que son como crestones amurallados, y también algunos roques. El paisaje tan abarrancado tiene una gran belleza, pero además al ser un área con una situación de noreste y altitud se dan todas las condiciones para que haya una gran biodiversidad en la vegetación y en la fauna. En la costa baja cardones y tabaibas, en medianías la niebla produce el fayal-brezal y en altura la laurisilva formada por brezos, tejos, hijas, sabinas, laurel etc. 








































































Taganana, Almáciga, Benijo y la playa de las Teresitas

En la iglesia de las Nieves de Taganana hay un tríptico flamenco del siglo XVI. Este pueblo pequeñito encaramado en un relieve imposible fue de los primeros en la colonización porque aquí se cultivaba caña de azúcar en terrazas que aún subsisten. Como todos estos pueblos de montaña está colgado de varios barrancos en escala y sus casas de colores alegres se mezclan en armonía. Bajando desde Taganana llegamos al nivel de los cardones y las tabaibas junto con las chumberas. Pasamos la playa de Almáciga y el pueblecito que queda un poco más arriba y nos paramos a tomar un café en Benijo, en un bar que tiene una terraza de cara a unos acantilados y unos roques que están en el agua y sobresalen como pequeños islotes. Una hermosa vista y una propietaria en exceso controladora. Lo que habíamos bajado lo volvemos a subir por la misma carretera infernal hasta Taganana y por el mismo tipo de carretera atravesamos la península de Anaga y bajamos a San Andrés puerto, al lado de la playa de las Teresitas, hermosa y serena playa de arena dorada traída del Sahara, ya muy cerca de Santa Cruz.



































El día lo completamos con una visita a Candelaria, un paseo y compra de recuerdos.

Textos: Ximena Prieto
Fotos: Miguel Roa

1 comentario:

Cayetano dijo...

Las casitas de colores trepando por la montaña me traee recuerdos de Cudillero.
Saludos.