viernes, 29 de marzo de 2013

Viaje a Croacia y Eslovenia (IX)



1 de agosto 2012 Trogir (Croacia)

Seguimos hacia Split y nos quedan todavía muchos kilómetros, cuando nos queda poco para Split, vamos a ver un pueblo que antes era una isla y ahora a través de un puentecito está unido a la península, se llama Trogir, y parece ser que lo ha puesto de moda Carolina de Monaco, tiene enfrente la isla de Brac, Cioro y Kerkula. 





Está rodeado de murallas  y todo él es de piedra blanca caliza y mármol, las casas y palacios de estilo veneciano, en la plaza una imponente iglesia románica con campanario gótico muy  a lo San Marcos y enfrente un palacio con reloj y loggia. 

El pórtico románico con portada en cuyas jambas están Adan y Eva. El ábside tripartito con decoración de bandas lombardas y puntas de diamante, gárgolas, columnas sogueadas. En la loggia del palacio las columnas que la sujetan son reutilizadas, veo corintias romanas y románicas mezcladas, el techo es un artesonado pintado en casetones.


























Trogir no es muy grande, pero si muy espectacular, en el puerto yates  y mucho ambiente de gente, bares y terrazas. Merece la pena visitarlo con más tranquilidad.

Texto: Ximena Prieto
Fotoghrafías: Miguel Roa

domingo, 17 de marzo de 2013

Viaje a Croacia y Eslovenia (VIII)



1 de agosto 2012  Los lagos de Plivitce

Salimos de Opatija temprano y pasamos por Rijeka que, aunque tiene algunos edificios restaurados sigue siendo gris con muchos bloques de época comunista. 

Después de un rato llegamos a Plivitce, vamos a hacer un recorrido de 4,5 kilómetros por el parque natural viendo cuatro lagos (jezero) de los seis que existen y daremos un paseo en dos barcos por el lago más grande. Los lagos están a distinta altura y se comunican a través de cascadas, uno de ellos es el de la famosa cantante Milka, porque ella ayudó a que este conjunto se declarase parque natural, los senderos van por la misma orilla de los lagos, y entre unos y otros vamos por pasarelas de madera, se pueden ver truchas y algas verdes que le dan a los lagos un precioso color verde, el último lago se llama Milanovac, el más grande es el Kozyak, aquí nos subimos al barco para atravesar al otro lado del lago y allí otro barco para hacer un recorrido de dos o tres minutos y ya desembarcar. El cambio de barco es un poco lioso, hay mucha gente y se apelotona toda en la orilla así que no pasamos todos a la vez, sino en dos tandas. Luego viene la parte más dura que es subir un sendero de 240 escalones para acceder a la zona donde está el autobús.

De camino a un restaurante donde comemos Frederic nos cuenta la historia de dos osos que viven allí. Resulta que una osa atravesaba la carretera y llevaba con ella sus dos crías  pero sin querer unos turistas la atropellaron y los oseznos se quedaron huérfanos, como eran muy pequeños los dueños del restaurante  cercano los alimentaron y ahora viven allí en un cercado. El restaurante a la entrada tiene un oso disecado, no sé si será la madre osa, y un jabalí, pero en un cercado amplio en el exterior tiene un jabalí vivo y los dos osos que cuando los vamos a ver después de comer están tumbados durmiendo la siesta. Aquí sí comemos bien.