lunes, 22 de agosto de 2011

VIAJE AL PAÍS DE ALEJANDRO MAGNO. MACEDONIA (Grecia) julio 2011 (I)


Domingo 17 de julio 2011

Soñaba con hacer este itinerario desde hace mucho tiempo y al fín el 17 de julio estábamos en Salónica no sin antes coger tres aviones Jerez-Madrid-Atenas-Salónica. Por cierto en el vuelo de Atenas a Salónica la compañía Olimpic nos ha dado un sandwich o pastelito, a elegir y un zumo o un café, además de caramelos, todo esto en un vuelo de sólo treinta y cinco minutos, a esta compañía la han nombrado la compañía aérea del año.

En Madrid nos encontramos con Virginia que nos esperaba en la T-4, todo bien hasta Salónica donde recogíamos un coche de alquiler, el coche bien, era un Volvo, pero el GPS que llevaba no admitía las coordenadas, sólo nombres, los nombres no nos servían de mucho porque eran lugares muy pequeños, todos los intentos fueron nulos así que no nos quedó más remedio que llevarnoslo y aunque era una patata de algo nos sirvió. Las chicas que estaban en el mostrador de la agencia Avis nos querían convencer de que era lo normal y de que no hacía falta, pero nosotros sabíamos que nuestro Tomton admite coordenadas y además es lo lógico dado que es un GPS, este era marca la pava.

Bueno, pues a pesar del GPS llegamos al hotel, el Excelsior, en la calle Mitropoleos, una maravilla modernista totalmente rehabilitado y a un paso de la plaza  Aristóteles, en pleno centro de la ciudad. Desde el balcón de nuestro dormitorio se ve el mar y comprobé que en un día despejado el monte Olimpo.

Tenían el detalle de poner fruta el día de la llegada y el resto de días unos canapés riquísimos más o menos a las 8, y por la noche bombones y una tarjeta con la predicción del tiempo. El coche se lo lleva un botones muy amable a un parking que está muy cerca del hotel.

Después de instalarnos salimos a dar un paseo ya por la noche, lo primero la plaza de Aristóteles con forma de botella que da al mar, al paseo marítimo en su parte ancha y rodeada por cuatro edificios que la redondean en la parte superior y la estrechan formando una calle con soportales, el paseo marítimo no tiene barandillas, vas andando junto al mar sin ningún tipo de barreras físicas. Hace calor y hay mucha gente paseando y en las terrazas que se sitúan en el paseo, llegamos a la torre Blanca de época bizantina y a sus pies hay una acampada de “indignados”, como en España, una mezcla de perros flauta y otros jóvenes heterogéneos, con pancartas. Cenamos en un Pizza Hut allí mismo y volvemos al hotel pasando por la calle Mitropoleos, que es la del hotel y en la que hay tiendas caras y un centro comercial, en las cercanías una pequeña iglesia ortodoxa y en la misma calle del hotel la catedral ortodoxa. Lo mismo que en Atenas muchos perros en la calle.



Lunes 18 de julio 2011

El desayuno en el hotel se hace en el ático, muy agradable con un comedor pequeño y mobiliario de fibra vegetal adornado con plantas, el bufet no es muy extenso pero suficiente, a la entrada del comedor en un cartel nos saludan con un ¡buenos días!
Hoy vamos a visitar la ciudad. Pasamos por la calle de Aristóteles y llegamos al foro romano, quedan tabernae, fragmentos de los templos, un pequeño teatro, termas y los pórticos con columnas, también unas estructuras abovedadas.

















Entramos en la iglesia de San Demetrio, tiene iconos de plata de San Jorge, capiteles bizantinos antiguos, estructura de basílica, mosaicos, uno precioso en el ábside con una Virgen Theotocos sobre apóstoles y ángeles, iconostasis de mármol y la tribuna, muy bonita.










Subimos por la colina hacia la ciudad vieja, ya hace mucho calor, más que nada es la humedad que te produce esa sensación de estar pegajoso,este barrio es de callecitas con casas de dos plantas y corredor de madera, algunas casas son de piedra y hay tabernas con terrazas. Hacia la mitad de la colina vemos el mar y la ciudad nueva abajo, y nos encontramos con el monasterio de Vladaton, está abierta la cripta del siglo XIV, hay jardines y una rotonda con una pila bautismal.












No llegamos a la parte superior del barrio si no que cuando nos topamos con la muralla vamos bajando por las callecitas empinadas donde la tempetatura es más agradable.
Llegamos a la iglesia de Agios Georgios (San Jorge), aquí se la conoce como Rotonda, por el parecido con el Panteón de Roma, con su  pequeño pórtico y un ábside semicircular, el exterior es de ladrillo y piedra, torre tipo alminar separada del edificio y de base cuadrangular, no podemos entrar porque está cerrada pero nos fijamos en una plaza con árboles anexa a la iglesia en la que hay dos tabernas y pensamos que es un buen sitio para comer.





















Textos: Ximena Prieto
Fotografías: Miguel Roa
Intérprete de inglés en Grecia: Pablo Roa
Personal Shopper: Virginia Jiménez

No hay comentarios: