lunes, 6 de septiembre de 2010

Viaje a Alemania (Neuschwanstein, el castillo del rey Luis II)


21 de julio de 2010 Castillo de Luis II: Neuchswanstein

"En la Navidad de 1805-06 llega Napoleón y ve que Maximiliano  tiene unas hijas guapísimas y le pide la mano de su hija Augusta para el hijo de Josefina, Maximiliano acepta y tuvieron suerte porque los novios se cayeron bien. Luis I fue el hijo de Maximiliano I y el hijo de Luis I fue Maximiliano II. Maximiliano II se casa con una princesa prusiana, María, tuvieron dos varones, a ella los nobles bávaros le llamaban la cabra de Prusia porque le gustaba mucho la naturaleza, por esto Maximiliano reconstruye dos fortalezas en los Alpes para acondicionarlas como casas de verano, así que cada verano la familia real deja la corte y en Munich no se celebran fiestas, por eso lo de cabra de Prusia. Maximiliano introdujo la libertad de prensa y la monarquía parlamentaria y la reina María educó a sus hijos muy libremente. Luis, el heredero nació en Nymphenburg. Richard Wagner entra en esta historia cuando se lo contrata para dirigir Lohengrin, pero al que más le interesó fue a Luis  que sería el famoso rey loco. Luis II se interesa por las obras de Wagner, cuando va a la universidad quiere estudiar ciencias pero no le dejan, en ese momento muere su padre y con 18 años se convierte en rey como Luis II.

Camino de los Alpes para visitar Neuchswanstein, atravesamos una zona de bosques y un hermosísimo lago y pueblecitos preciosos de veraneo, en cada pueblo hay un árbol de Mayo, esto se parece a los árboles de mayo de Asturias, de la zona de Llanes, solo que estos tienen enganchados al tronco figuritas relativas a las actividades artesanales o productivas del pueblo, como herreros, pescadores, etc. Las figuritas son de metal y están pintadas, el árbol se pone en el centro de la plaza del pueblo. En su origen en el tronco colgaban  herraduras, pan, carne, pescado, cada vez que un gremio permitía a alguien ser maestro, el gremio dejaba colocar el símbolo en el árbol.

También vemos unos pequeños huertos de fresas y otras verduras y flores cerca de la carretera, los cultivan las mujeres y se pueden coger y comprar, no hay nadie, sólo un bidón para echar el dinero. Hay muchísimo saucos, aquí hacen sirope, infusiones con la flor seca y la flor fresca la cocinan. 
 
Nos acercamos al castillo del rey loco, como ya he dicho Wagner lo hechizó y le sorbió hasta las higadillas junto con Von Bulow y Cósima Litz, tres pájaros de cuenta, ante los abusos y los escándalos que se traían los tres el pueblo se escandaliza y nadie quiere a Wagner, los ministros del rey lo convencen de que no se puede hacer el gran teatro que pretende Wagner y le congelan el sueldo al rey y echan a Wagner. Además pretenden casarlo con una prima suya, la hermana de Sissi, Sofía, pero no se gustan nada, él era homosexual, todo hay que decirlo para entender mejor su personalidad.  
        
Los Witelbachs eran propietarios de una masa ingente de bosques y lo mismo de vacas y vacas, pero no podían ni pueden vender el patrimonio salvo entre ellos. Como he dicho, Luis II no quiere casarse con Sofía y su abuelo se lo lleva a París de incógnito, cuando vuelve le informan de que Sofía le engaña con un plebeyo y a él le viene de perlas el motivo y suspende la boda. Empieza la guerra austro prusiana y tiene que apoyar a Austria, les dan un palizón y su hermano Otto vuelve de la guerra muy enfermo, algunos de sus amigos de la infancia mueren y otros vuelven como Otto, que al final se volverá loco y se creerá un perro, yo tengo la teoría de que tenían una terrible herencia de locura que se manifiesta tanto en él como en su hermano y en su prima Sissi. Luís se lleva un gran golpe y quiere renunciar a la sucesión, pero sus problemas continúan porque Prusia la vencedora obliga  a ir a la guerra a Baviera esta vez contra Francia, Prusia gana y ya sabemos que el rey de Prusia se hace coronar emperador de Alemania. Bismarck obliga a Luis a aceptar a Guillermo como emperador y a partir de aquí se desata su megalomanía,   compra una isla en un lago bávaro y construye un palacio en honor a Francia y a la época medieval que se llamará el nuevo cisne de piedra, es decir, Neuchswanstein.

El rey nunca se dejaba ver por el pueblo porque esto lo ponía de los nervios, lo hacía sólo dos veces al año, el Corpus Christi y el día de la Ascensión, creo que incluso estos dos días dejó de hacerlo, y se fue recluyendo en sus fantasías. A los 35 años  ante los gastos y la venta de bosques que realiza, negándose a casarse, por loco le obligan a abdicar y nombran rey a su hermano Otto, que ya he dicho que se creía un perro. Luis II es encontrado en el lago ahogado junto con su médico. Esto sigue siendo un misterio.

La guía nos dice que gracias a la construcción de Neuchswanstein  el pueblo bávaro aprendió oficios que habían desaparecido o nunca habían existido en Baviera porque casi en su totalidad los materiales son bávaros, salvo las escaleras del salón del trono que son de mármol de Carrara, y todos los artesanos aprendieron a realizar los trabajos para el castillo en una escuela profesional que el rey pagó.

La carretera discurre entre granjas que tienen el establo de madera anejo a la casa y en el piso alto del establo guardan el pasto para el ganado en invierno, las vacas están en el establo seis meses. La cocina es la habitación principal  y tener mucha leña delante de la casa significa una buena posición económica. Las granjas son preciosas, infinidad de flores en los balcones de madera, estamos pasando por un pueblecito llamado Lautenbach que significa arroyo sonoro, muchas de estas granjas se mezclan con casas de verano, aquí las vistas son magníficas, los Alpes se recortan al fondo, vemos el lago y ya como lo que es, un castillo de ensueño Neuchswanstein. Se encuentra en un peñasco entre una cascada y los Alpes y a sus pies el lago, los bosques, los prados y los pueblecitos. Dejamos el autobús y vamos andando subiendo la cuesta hasta el castillo por una carretera estrecha llena de curvas que va atravesando el bosque, deben de ser 3 kilómetros, pero antes de llegar paramos en un restaurante cuando faltarán unos 500 m para llegar al castillo, esta es la única construcción que hay, tiene unas fantásticas vistas hacia el lago y después de comer iremos al castillo.

Comemos una pasta que hacen con agua, harina y huevo acompañada de champiñones con salsa, encima unos trozos de lomo de cerdo y una salchicha, antes unas verduras al horno y de postre crema bávara que se parece a las natillas.

Subimos lo poquito que nos quedaba de cuesta y casi en la cima hay un mirador sobre el precipicio desde donde vemos una cascada, que sale del bosque, la montaña por encima y la imponente silueta del castillo. El color de la piedra es blanco, aunque no en todas partes, hay tonos rojizos y ocres, pero toda en sillares perfectamente cortados, se multiplican las torres y almenas, las ventanas geminadas con arcos de ½ punto, subimos tremendas escaleras de caracol y entramos en un mundo de caballeros y leyendas, bóvedas de arista decoradas totalmente con pinturas murales con motivos geométricos, florales y épicos, paredes repletas de historias de caballeros y damas, Parsifal, Lohengrin, Sigfrido, Arturo, Lancelot…Armarios que son copias exactas de obras medievales, telas suntuosas de terciopelo con oro, lámparas votivas de tipo merovingio, visigodo y asturiano, madera en los artesonados, es curioso a la vez que extraordinario y muy excéntrico, todo a la vez. Ahora es un negociazo, parece que es el monumento más visitado de Baviera, el sistema de entrada nos lo indica porque te dan cita cada media hora y una pantalla te dice cuándo, está automatizada. Ahora el castillo no es de la familia, es del Estado de Baviera, la familia lo vendió para pagar las deudas de los bosques.

El castillo tiene detalles tecnológicos muy modernos que le instaló la empresa Siemens, ya hemos dicho que al rey le hubiera gustado estudiar ciencias, algunos de los inventos siguieron pautas de Leonardo  da Vinci. Tenía timbres en la habitación del rey, agua corriente, luz eléctrica, teléfono que podían trasladar a donde iba el rey (un móvil primitivo), en la cocina agua corriente, calienta platos, cocina económica, sistema de calefacción por aire partiendo del calor de la propia cocina y un sistema de poleas para subir los platos, esta parte de las cocinas no la ve todo el mundo y por supuesto no se la explican a todo el mundo. Una cocina preciosa muy amplia con una isla en medio donde estaba la cocina económica y bastante luz aunque está en los sótanos. Allí terminó la visita y salimos a la superficie a través de un túnel.

Al salir nos dimos cuenta que el cielo amenazaba tormenta, después de un día de calor eso es lo que pasa en la montaña, las nubes cada vez más negras y el sonido de los truenos no pronosticaban nada bueno y efectivamente al momento relámpagos y una lluvia feroz nos atacó despiadadamente, bajando los 3 km, con nuestros paraguas y chubasqueros en el autobús ya que el día era soleado y caluroso.

Llegamos chorreando por todas partes y nos fuimos secando a lo largo del trayecto de vuelta a Munich, el autobús parecía un tendedero.  

Inmediatamente después de llegar nos fuimos a comprar fruta  y volvimos al hotel."

Texto: Ximena Prieto

Nota: La fotografía del cuadro de Luis II y la anterior (vista aerea del castillo) están fotografiadas de los folletos y cuadros explicativos del monumento.
 

2 comentarios:

Ángel del Moral Gómez dijo...

Impresionante viaje a Alemania visto desde el objetivo de tu cámara, un espectáculo de luz, color y perspectiva digno de un maestro como tú. Felicidades por vuestro trabajo que ahora yo puedo disfrutar en tu blog.
Saludos desde Mágina.
Angel del Moral

juan fco dijo...

Me están entrando unas ganas de viajar a Alemania... y eso que no era uno de mis destinos prioritarios.